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domingo, 27 de enero de 2019

Komova al habla

Esto es la traducción de una entrevista que Komova dio el pasado mes de diciembre, compartida por  Gymfan channel en Youtube. En ella Komova hace un repaso a su carrera, sus lesiones y su regreso a la competición. En ningún momento se menciona su estatus, tras su criptico mensaje sobre su continuidad el pasado verano. Pero personalmente no la espero en competición.




Vika, pareces tener una familia increíblemente positiva. Tu madre era gimnasta y participó en campeonatos del mundo, cuando eras pequeña, ¿te preguntaban constantemente si querías hacer gimnasia o simplemente ocurrió porque tenía que pasar?
Problablemente no lo preguntaron porque estaba constantemente en el gimnasio y todo el mundo veía que estaba corriendo y divirtiéndome todo el tiempo. No recuerdo esas preguntas, pero tampoco me han obligado a ello, sólo fui al gimnasio porque mi madre no podía dejarme en casa sola y allí podía correr, dar volteretas y estar con otros niños.

¿Cuándo empezaste a tener un acercamiento más serio hacia la gimnasia, puede que al empezar a hacer acrobacias y elementos?
Bueno, no fue así. Pero mi madre me enseñó a quedarme con los otros niños. No me gustaba estar allí, me echaba a correr. Poco a poco, empecé a amar la gimnasia y a los siete años me enviaron con otro entrenador.

Y con él, ¿Conseguisteis trabajar en tandem?
Tengo carácter... podría decir que a veces insuflible,  no escuchaba a mi madre. Bueno, era mi madre, si me decía algo acerca de un elemento tenía que hacerlo aunque no me gustara. Pero con Boris, poco a poco y a modo de juego me empezó a gustar y empecé de verdad con la gimnasia.

Boris, quien se convirtió en un miembro más de la familia con los años.
Sí, era amigo de mis padres desde hace mucho tiempo, resulta que cuando nací fue a ver a mis padres y que incluso cuidó de mí.

¿Te dejó pasar algunas cosas en los entrenamientos, especialmente al inicio, o fue duro desde el principio?
Bueno, no lo recuerdo, pero diría que fue duro desde el principio, pero no lo veía de ese modo. Sólo le escuchaba y ya está. Resultó que si le escuchaba me interesaba al momento.

¿La primera competición?
Fue hace mucho, mucho tiempo cuando acababa de empezar a entrenar, no sé, tendría cuatro o cinco años así que no lo recuerdo con claridad.  Recuerdo que nos dieron muñecos en el podium.

¿Recuerdas tu primera medalla?
Probablemente no. Fue hace demasiado tiempo, era muy pequeña.

Pero de la niñez ¿Cual fue la mejor competición para ti?
Probablemente Singapur, no se puede decir que sea exactamente de la niñez, pero aún así, para mí uno de los mejores momentos fue en Singapur.

Antes de eso, ganaste la Copa de Voronin a los trece años, también ganaste competiciones en Rusia. ¿Como era competir y ganar contra miembros de equipo senior?
Me era muy fácil entonces y de algún modo no pensaba en ello o si podía estar en el podium. Ni siquiera miraba mucho a las notas, sólo salía a hacer mis ejercicios y después de la competición ya se verían los resultados. Pero por supuesto estaba contenta de haber ganado a las demás, era guay.

¿Sentiste que la actitud de tus compañeras de competición estaba cambiando? ¿Sentías que ya no te miraban como a una chica de Voronezh si no como una seria y respetable candidata a liderar el equipo ruso?
Sinceramente, no pensamos en eso cuando competimos, sólo entrenamos y hacemos nuestro trabajo. Siempre me han enseñado a no escuchar a nadie más que al entrenador. No hay nadie más a quien escuchar en la competición, excepto a los padres, naturalmente.

Antes de Singapur, ya te enfrentaste a otros retos. Entiendo que fuiste la única representante del equipo ruso en este tipo de competición.
Creo que no pensé "está bien ser la única representante de Rusia en competir en Singapur y también en los primeros Juegos Olímpicos Juveniles wow" Y cuando estás allí, te olvidas de todo y solamente entrenas y compites, luego naturalmente felicitas a todos. Pero estoy contenta de que todo fuese bien y pudiese seguir entrenando y mejorando.

¿Qué fue lo más duro de estar en Singapur? ¿Estar lejos de tu familia?
Sí, fue fue lo único duro para mí, estar sola. Aunque me hice amiga de las chicas de gimnasia rítmica  era algo abrumador. Pasas de tener a tu madre como única espectadora a todas las cámaras, pero una vez más, cuando sales a competir no piensas en nada de eso, haces tu trabajo, haces tus ejercicios y dejas todos los sentimientos fuera.

Estuve en tu primera victoria, estabas en podium con la bandera rusa.
Sí, por fin. Estaba emocionada por participar en esta competición, pero después de la final individual sentí como si me hubiese quitado un peso de encima y que podía relajarme un poco.

Después de esta competición, te hiciste famosa - como dicen te levantaste famosa con tus tres medallas de oro y puede que una vida idílica.
No me gusta verme a mí misma de esa manera, no sé como veo todo lo que he conseguido. Cuando me meto en internet me alegra leer en Instagram cosas como "por tu actuación en Singapur empecé a ver gimnasia y me encanta". Después de esas palabras quieres seguir trabajando para que la gente te vea y se sienta atraída por la gimnasia.

Tu primer campeonato del mundo fue en 2011 ¿Lo sentiste como el lugar donde podías conseguir el oro y dominar a nivel mundial?
El oro sí, pero en realidad la preparación fue muy dura porque seis meses antes tuve una operación en la pierna, así que me estaba preparando con una pierna y recuperándome con un margen de apenas tres meses. No estaba en mi mejor forma, no pude hacerlo como yo quería.

¿Tenías algún plan de medalla? ¿Te marcaste algún objetivo mínimo o máximo?
Naturalmente, todas queremos el oro al principio pero cuando pasas del número uno al número tres. Bueno, naturalmente, el oro habría estado muy bien.

El vídeo de Irina Rodnina llorando en el podium se ha convertido en un clásico, y también hemos visto vídeos clásicos de las lágrimas de Victoria. Las vimos por primera vez en 2011 cuando perdiste el oro por un margen de 0.333. Creo que recordarás esa puntuación el resto de tu vida o que te persiguió cuando perdiste contra la estadounidense.
Mis lágrimas eran más de enfado y furia contra los jueces. El hecho de que, primero, tuviese menos tiempo para prepararme y segundo, los errores en suelo. Digamos que tuve muchos fallos y entiendo porque me dieron esa nota, pero no entiendo como otras no recibieron lo mismo. Pero el destino decidió y no me arrepiento. Gané el oro en asimétricas así que después no estaba particularmente triste.

Volviendo al pasado. ¿Piensas que esas lágrimas eran más infantiles?
Creo que sí, porque ¿sabes cuando le das un caramelo a un niño y luego se lo quitas? Tú y el resto del mundo cuenta con el oro, pero no haces lo suficiente y otro se lo lleva. Ya sabes, aquí es un poco lo mismo.

¿Entonces la amargura y resentimiento desaparecieron tras el oro en asimétricas?
Sí, porque realmente quería tener un oro en un campeonato del mundo. Sabía que en la final individual puedes ir cómoda en todos los ejercicios para ganar y en la de asimétricas con un fallo estás fuera.

Después tenemos los Juegos y de nuevo, las lágrimas de Viktoria junto a Aliya Mustafina se vieron en el mundo entero.
Era diferente y mucho más globalizado. No sé como decirlo de una manera sencilla, cuando me vine abajo delante de todo el mundo fue porque vivía con el sueño de ser campeona olímpica, no importaba que fuese en el all-around o en asimétricas, sólo quería el oro olímpico. Desde que era muy pequeña he vivido con este sueño y una vez más se te va por una décima y el mundo se hunde delante de ti, ahora las lágrimas no son un comportamiento infantil... Me sentí insultada, todo era tan injusto, ¿por qué ocurría? Lo hice todo perfecto.

Pero después de todo, salto estuvo lejos de ser perfecto, ¿después de eso tus sueños no se hundieron? no te rendiste.
No, seguí luchando he hice todo lo posible para ganar, tratando de no volver a cometer el más mínimo error. Es imposible pero era necesario. Pero debería haber saltado bien, no había cabida para esta segunda posición.

La tarde después de esa competición...
No quería ver a nadie. Lloré durante mucho tiempo.

Pero ¿se acercaron a animarte?
Las chicas me animaron mucho cuando llegué a la villa olímpica. Fui a la habitación, me colgaron una medalla de chocolate y me dijeron que no me preocupara, que la plata estaba muy bien pero al mismo tiempo esas palabras estaban vacías. No oía a nadie, estaba dentro de mí y me culpaba de no haber hecho un buen salto.

Cuando Irina Slutskaya perdió en Salt Lake City tiró la medalla a la basura. ¿Dónde pusiste tu medalla después de la competición?
La dejé por ahí, tirada en la cama. No recuerdo donde, pero no cerca de mí. No quería ni verla.

¿Cuándo te recuperaste psicológicamente?
Probablemente a los dos meses fue cuando me di cuenta de lo que había hecho, cuando pensé puede que no hubiese dos gimnastas en el mundo entero mejor que yo.

Después Voronezh te recibió como una reina. ¿Recuerdas como te sentiste a tu regreso?
Recuerdo cuando volé desde Moscú, cuando vi a todos me eché a llorar porque los echaba de menos. Probabalemente no había estado en casa desde hacía año y medio y lo primero fueron lágrimas otra vez, porque todo había terminado y mi familia estaba conmigo y más lágrimas porque estaba en casa. Todo había terminado y estab esperando volver y cuando llegué había mucha gente esperando a felicitarme. Puedes decir cuando tu familia está orgullosa de ti y  saber que todo el mundo te ha apoyado todo este tiempo y has cumplido sus expectativas, eso es muy guay.

                                                                        ***

Cuando tienes una lesión todavía sigues entrenando y entrenar con todo ese dolor en muy duro. Cuando entrenas y estás sana está muy bien, puedes hacer un ejercicio millones de veces, pero cuando tienes algún tipo de lesión estás constantemente limitándote en algunos ejercicios y movimientos y es mentalmente agotador por el dolor y todo lo relacionado con la lesión. Estas bajo mucha presión por parte de los entrenadores, no sé que decir, es duro, es fácil excederse.

¿El periodo más duro de tu carrera está relacionado con eso?
Probablemente, después de Londres, no paró. Mi espalda, dos operaciones en la pierna, meningitis, no tuve un momento de respiro, ya sabes, como si estuviese gafada. Por supuesto no creo en esas cosas, pero hay momentos que lo pensé. Todo lo que había pasado en esos tres años, no tenía ni 23 años con todas esas lesiones.

¿Pero recuerdas momentos donde te dijiste que no podías más? No querer entrenar y obligándote a ello.
Cuando me dolía mucho la espalda y estaba comiendo en la cama. Fui a hablar con mi entrenador, llorando le dije "No lo soporto más. Duele mucho y no puedo ir a Rio y estar con el equipo. Si al final el equipo pierde una medalla por mí culpa no me lo perdonaré"

¿Fue una decisión difícil de tomar?
Durante mucho tiempo lo fui postponiendo, cuando empeoró, cuando ya no podía andar o dormir o esconderlo, entonces lo decidí todo. Algo hizo click en mi mente y supe que no podía seguir.

Según tengo entendido si te hubiesen diagnosticado correctamente antes, puede que el precio no hubiesen sido estos tres últimos años.
Sí, bueno, se fue acumulando mucho en estos tres años. Puede que esta fractura tan incomprensible se produjo entonces, pero puede que si hubiese sido antes me habrían examinado en otro sitio.

¿No entrenaste nada en todo este tiempo?
Tras el diagnóstico, tardé un año en recuperarme.

En ese tiempo volviste a Voronezh ¿Quién estuvo contigo, quien te dio la energía extra y el poder pasa superar este bache? 
Mis padres y mis amigos. No me dejaron sola, estábamos muy unidos y en contacto todo el tiempo. Era verano y me llevaron al río, nunca me dejaron sola porque estaba a punto de estallar.

Con todo lo que pasó en ese momento ¿estabas segura de poder volver?
No, al principio pensaba que mi espalda nunca se recuperaría porque llevaba ocho meses doliendo incluso cuando no entrenaba y pensé que nunca podría volver a la gimnasia. Era doloroso y muy duro porque yo no quería que doliese. Después de la última revisión médica la espalda ya no me dolía y me dijeron que podía podía volver a la gimnasia, estaba muy feliz. Algo revivió dentro de mí, quería entrenar y no tener más dolor.

¿Viste los Juegos o fue demasiado doloroso?
Vi los Juegos. Sabía lo que era estar allí. Por supuesto que vi los Juegos.

¿Fue duro?
Sí, porque también quería estar allí, sabía que podría haber estado allí y ahora estaba sentada en casa viéndolo.

¿Lloraste viéndolos?
No, no, sólo lloré cuando los chicos ganaron, bueno, en realidad fueron segundos. Me eché a llorar, estaba tan contenta por ellos. Querían eso desde hacía mucho tiempo y sabía como se sentían.

¿Cuales fueron tus emociones en el primer entrenamiento tras tanto tiempo?
Fue muy duro, había ganado mucho peso y tenía que perderlo y volver a empezar de cero porque mi centro de gravedad había cambiado al crecer un poco, mi recuperación lo cambió todo.
Por supuesto las habilidades naturales se quedaron pero cuando fui al gimnasio con mi padre no me balanceaba en las asimétricas de forma tan natural. El corazón se me encogía en los entrenamientos porque ya no podía hacerlo. Me tuve que ir a la cama justo después porque había perdido el hábito de esos entrenamientos tan duros. Después me fui acostumbrando.
Luego empecé a entrenar dos veces al día, al principio era muy duro, luego me fui acostumbrando y me di cuenta que estaba preparada para algo nuevo. No podía seguir en el gimnasio local. Llamé a Boris diciéndole que era tiempo de volver a Round Lake. Habló con los responsables y me dejaron ir durante una semana que ver que podía hacer y que no.

¿No tenías miedo de volver a Round Lake? Dejar que te evaluaran, de entender lo que de dijesen los entrenadores. ¿Y si eso era un "Vika, lo sentimos"? 
No, no tenía miedo porque había estado en casa durante año y medio y no me importaba ninguna opinión, quería entrenar, quería recuperarme, quería hablar sin importar lo que pensaran los demás. Mis amigos me apoyaron mucho cuando me fui, constantemente en contacto apoyándome y preocupándose por mí, me decían que volviese a casa pronto porque sin mí era aburrido.

¿Recibiste una cálida bienvenida en Round Lake o no fue así?
Desafortunadamente no...

¿Era importante para ti? ¿Te hubiese gustado que alguien se alegrara de tu regreso?
No, estaba allí para hacer mi trabajo no para agradar a nadie. Estaba allí para entrenar con mis objetivos y no me importaba lo que los demás dijeran. Tengo un entrenador, el me da órdenes, yo entreno y los demás pueden mirar.

Dijiste que planeabas que tu primera competición fuese la Copa de Voronin pero estoy seguro de que tenías intención de competir un poco antes.
No, no... fijamos objetivos muy claros para las competiciones a las que necesitaba ir y poco a poco nos encaminamos a ellos. No pensábamos en si podría haber algún inconveniente. Quería prepararme adecuadamente para las competiciones y evitar lesiones. Decidimos que lo mejor era que la primera competición fuese la copa de Voronin a final de año.

Empezar con cuidado.
Sí, y sólo competiría allí.

¿E ibas con la intención de sólo disfrutar o pensabas en alguna medalla?
Tenía objetivos, además de una medalla, pero era difícil de decir como iba a reaccionar mi cuerpo con la adrenalina y si iba a ir en mi contra. Tengo mucha adrenalina y puedo competir varias veces. Sólo fui por diversión. Salir al suelo, el escalofrío en la espalda. Salí, empecé a competir y era como si siempre hubiese hecho ese ejercicio, es más, me di cuenta de que había muchos ojos puestos en mí. Puede que antes no hubiese prestado atención pero me di cuenta.

¿Eran ojos de apoyo o envidiosos?
Bueno, algunos era de envidia, pero otros estaban contentos de verme de vuelta.

Si nos referimos a los fans, estarás de acuerdo conmigo que era la competición de Viktoria Komova porque lo que ocurría en las redes sociales ocurría en las gradas. Había una marea de apoyo y gratitud por tu regreso.
Sí, mucha gente me apoyaba. Mucha gente estaba contenta de verme de vuelta y yo estaba muy agradecida de que los fans mostraran su apoyo en una situación tan difícil. Eran buenas noticias.

Durante la competición te dijiste que lo harías aunque fuese sólo por ti misma. ¿Mereció la pena el regreso y todo ese trabajo?
No estaba demasiado satisfecha y mi madre vino conmigo. Todo el mundo nos felicitó. Felicité a mucha gente allí también. Bueno, para mi madre las cosas sí que salieron bien y mucha gente se acercó simplemente porque mi familia entera fue a verme, incluso mi padre que no le gustar ver las competiciones. Me sentía muy fuerte y no sabía muy bien por qué, era sólo una participación en la copa de Voronin y quería más y más. Aprender a trabajar más para conseguir resultados.

¿Esa pausa te hizo más fuerte?
Sí que me lo parecía, crecí algo a nivel mental. Dejé de prestar atención a opiniones ajenas, después de todo a la gente le gusta hablar y no siempre a tu favor. Es tu opinión y yo tengo otra.

Al final de nuestro programa planteamos una pregunta que es probable que se le haga a menudo a deportistas y gente joven. ¿Qué se necesita para conseguir unos logros como los tuyos?. Quiero preguntar que hay que hacer y como llevar una carrera deportiva para ser la siguiente Viktoria Komova o la nueva Viktoria Komova, explicalo en tres frases.
Tienes que amar lo que haces y trabajar muy duro. Escucha a tu entrenador y no te rindas nunca. Ve hasta al final si de verdad te gusta.


















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